«Una simulación»: el entrenador del Barcelona se burla del penalti a favor del Real Madrid en los últimos minutos de su última victoria
{{#rendered}} {{/rendered}}El presidente del Barcelona, Joan Laporta, ha reavivado la encarnizada guerra de palabras con su acérrimo rival, el Real Madrid, al burlarse públicamente del penalti que le dio a Kylian Mbappé el gol de la victoria en los últimos minutos contra el Rayo Vallecano. Se ha visto al franco dirigente catalán ridiculizando abiertamente la decisión, calificando el incidente de «simulación» y sugiriendo que el equipo de Álvaro Arbeloa se está beneficiando de un arbitraje favorable, mientras las tensiones entre los dos clubes alcanzan su punto álgido.
Laporta imita una «simulación» en un ataque mordaz
La frágil tregua entre las dos potencias del fútbol español parece haberse roto por completo tras la dramática victoria por 2-1 del Real Madridsobre el Rayo Vallecano este fin de semana. Con el marcador empatado a 1-1 y el reloj avanzando ya en el tiempo de descuento, a los campeones de Europa les pitaron un polémico penalti cuando Brahim Díaz cayó dentro del área.
Mbappé se encargó de transformar el penalti, asegurando tres puntos vitales para el nuevo entrenador, Álvaro Arbeloa, pero la decisión ha sido objeto de burlas en el Camp Nou. Desde entonces, se ha oído a Laporta burlarse abiertamente del incidente mientras hablaba con sus compañeros.
{{#rendered}} {{/rendered}}Le preguntaron al máximo responsable del Barça qué opinaba sobre el penalti decisivo del Madrid y él se limitó a soltar la palabra «simulacro» mientras se reía.
Un final de infarto en Vallecas salva a Arbeloa de la vergüenza
El contexto de esa burla fue una actuación que distó mucho de ser la habitual en los campeones. El Rayo había frustrado a sus ilustres vecinos durante la mayor parte del partido, y parecía que Arbeloa, que solo sustituyó el mes pasado al destituido Xabi Alonso, estaba destinado a perder dos puntos cruciales en la Liga.
El Madrid había tenido dificultades para superar la resistente defensa del Rayo y, a medida que el partido llegaba a su fin, la presión sobre el entrenador novato iba en aumento. Un empate habría supuesto un gran impulso para el Barcelona, ya que le habría permitido mantener una cómoda ventaja en lo más alto de la tabla.
{{#rendered}} {{/rendered}}Sin embargo, la intervención de Díaz cambió el rumbo del fin de semana. La incursión del internacional marroquí en el área y su posterior caída llevaron al árbitro a tomar una decisión, que el VAR no anuló. El remate certero de Mbappé salvó al Madrid de la vergüenza, pero también le robó al Barcelona un fin de semana en el que podría haber ampliado su ventaja, lo que seguramente avivó la frustración de Laporta.
Las relaciones entre los grandes del Clásico tocan fondo
Esta última pulla no es más que otro episodio en una relación que se está deteriorando rápidamente entre las dos directivas. Los lazos institucionales se han roto de hecho tras la tensa final de la Supercopa de España celebrada a principios de enero.
El Barcelona salió victorioso de ese partido, imponiéndose por 3-2 en un emocionante encuentro, un resultado que, al final, le costó el puesto a Alonso. El ambiente tras el partido se tornó tenso, ya que, según se dice, Laporta estaba furioso por la conducta de Mbappé durante las ceremonias posteriores al partido. Se dice que la superestrella francesa instó a sus compañeros a ignorar la tradicional guardia de honor para los ganadores, un desaire que la delegación catalana consideró una falta de clase.
{{#rendered}} {{/rendered}}Desde aquella final enArabia Saudi , la «guerra fría» entre Laporta y el presidente del Real Madrid, Florentino Pérez, se ha convertido en una hostilidad abierta. El hecho de que estén dispuestos a burlarse públicamente de un incidente concreto de un partido en el que se vieron involucrados sus rivales pone de manifiesto que ya no hay piedad.
Las tácticas se intensifican a medida que se calienta la lucha por el título
Más allá de la animadversión personal, los comentarios son una jugada estratégica calculada. Ahora que la temporada de la Liga entra en su fase decisiva, la batalla psicológica está cobrando tanta importancia como la física. Al cuestionar públicamente la legitimidad del penalti, la directiva del Barça intenta crear la idea de que el equipo de Arbeloa es el favorito de las casas de apuestas.
Para Mbappé, que llegó a España para ser la figura decisiva precisamente en estos momentos, es probable que las burlas le pasen de largo. Sin embargo, para Arbeloa, que está luchando por demostrar que se merece el puesto a largo plazo, el escrutinio de Cataluña añade otra capa de presión a una situación ya de por sí tensa. Ahora cada punto es crucial, y si el Real sigue ganando partidos reñidos gracias a penaltis en los últimos minutos, el ruido del Camp Nou no hará más que aumentar.